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En relación a reservistas militares
PERIODISTA ALEJANDRO CASCO
Mientras los integrantes de la desprestigiada reserva militar ofrecieron respaldo al golpista Roberto Micheletti el sábado anterior en la Casa Presidencial, el pueblo hondureño con gran jocosidad se pregunta cómo podrán defender esta dictadura estos tímbucos cuando nunca han ganado una guerra en las Fuerzas Armadas de Honduras.
Como la historia retrata los hechos tal como acontecen, lo único que necesitamos es recordar lo sucedido en el pasado, entonces habrá que viajar retrospectivamente para desnudar a estos sujetos oprobiosos en la vida nacional.
Mencionemos lo acontecido el 14 de julio de 1969 cuando la oligarquía salvadoreña invadió nuestro territorio, en aquel momento los tímbucos estaban al frente de la cúpula militar, pero no pudieron detener a la soldadezca cuscatleca por ser cobardes, teniendo que asumir esa responsabilidad el pueblo hondureño y la intervención de la Organización de Estados Americanos (OEA)..
Por qué vivimos en una sociedad de cínicos y descarados, esa bazofia humana, mal llamada reservistas del Instituto Armado, si tuvieran vergüenza ni siquiera mencionaran su existencia.
A los jóvenes conviene relatarles que en 1969 estos pícaros ahora defensores de la dictadura tenían vacíos los cuarteles, pero si mantenían abultadas las planillas con nombres fantasmas, a fin de robarse ese dinero que pertenecía a las arcas del Estado.
Qué lectura le damos a esta situación, los tímbucos (en el diccionario significa panzones) en las Fuerzas Armadas a lo único que han llegado es a enriquecerse y a correr como conejos cuando se toca que defender la Soberanía Nacional.
Otro triste recordatorio de esta caterva de holgazanes es lo que hicieron en 1970 y 1980 cuando convertidos en escuadrones de la muerte asesinaron a más de 180 dirigentes populares, en tanto, en esta última década fueron cómplices de la Contra Nicaragüense que destruyó nuestra economía nacional en la frontera y mató a centenares de compatriotas.
Por eso los miembros de la Resistencia Nacional, actualmente convertidos al igual como lo hizo el pueblo en 1969, no le temen a los tímbucos porque como dice la canción antigolpista del 28 de junio último “nos tienen miedo porque no tenemos miedo”.
El papel de estos falsos soldados, en el pasado, ha estado vinculado al saqueo del presupuesto multimillonario de las Fuerzas Armadas, al asesinato y al desaparecimiento de líderes y miembros de los sectores populares
Sin embargo, el pueblo hondureño ha dado un salto de calidad porque la lucha proviene de toda la ciudadanía, no importando clase social, gremio, sexo, política o religiosa, por ello la intención de los tímbucos de infundir temor sólo queda en eso, pues la Resistencia Nacional cada día se robustece y no la podrá amedrentar estos cobardes, que únicamente se han dedicado a reprimir en el pasado a gente desarmada e indefensa.
rds-hn
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